Dedicatorias manuscritas como testimonio importante

Texto por Maruša Fakin

Las dedicatorias en los libros son sin duda una materia de estudio literario muy interesante. Por un lado, son una llave al contenido mismo y por otro, nos ofrecen pistas para perseguir los rasgos de la personalidad del autor, las relaciones que lo marcaron y a veces simplemente nos divierten. Camilo José Cela por ejemplo, empieza su libro La familia de Pascual Duarte con la siguiente dedicatoria: “Dedico este libro a mis enemigos, que tanto me han ayudado en mi carrera”. Si pensamos en dedicatorias manuscritas, éstas por su carácter muy personal revelan aún más: la firma del autor, la letra y algunas veces la fecha.

Las dedicatorias tanto imprimidas como manuscritas abundan en la colección de libretos de zarzuelas que están disponibles en la página de Colecciones Digitales del Instituto Ibero-Americano. A través de ellas podemos trazar la vida de los autores y relaciones que establecieron con los tiples y los actores. Salta a la vista que muchas van dedicadas a Pablo Arana, una figura importante en el mundo de la zarzuela a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX. Este actor y director es quizás mejor conocido por su hermana mayor, Lucrecia Arana, también actriz y cantante célebre. Haciendo una investigación rápida por las fuentes electrónicas encontramos pocos datos relevantes y justamente las dedicatorias manuscritas que nos ayudan a perfilarlo. Es evidente que los autores como Fiacro Yráyzoz, José Jackson Veyán y Manuel Fernández de la Puente lo apreciaron y lo consideraron un gran actor. En los libretos digitalizados encontramos también la sección Reparto de la que podemos deducir en qué obras participó el actor.

Dedicatorias00Según los datos que encontramos, Pablo Arana nació en Haro, La Rioja, en una familia de cinco hijos, siendo él el menor. En una publicación de la página de Biblioteca Digital de la Comunidad de Madrid leemos que trabajó en el Teatro de Jovellanos y dicen que lo ingresaron «en los  primeros   puestos  de  la  compañía». Pablo Arana falleció en 1911 y está enterrado junto a su madre y su hermana Lucrecia en Sacramental de San Justo.

En las dedicatorias lo alaban como un buen actor y director, lo describen con adjetivos notable, distinguido, estudioso, cómico, querido. A menudo se refieren a él con diminutivo Pablito y lo consideran un buen amigo y compañero.

 

Destacamos algunos ejemplos más interesantes:

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En el disparate cómico, El susto gordo del 1907 se encuentra un ejemplo de la dedicatoria imprimida.

«A Pablo Arana. Nos pediste algo para tu beneficio. No sabíamos que darte y te dimos un susto. Gracias á tí y á los demás artistas, el susto no fue tan gordo y el público recibió con aplausos este disparate. Acéptalo con el mismo cariño que te lo dedican tus buenos amigos y admiradores,

Pepe Jackson, Agustín Sáinz Rodríguez»

 

En Mar de fondo (1905) leemos una dedicatoria cordial de Enrique López María que juega con las expresiones de mus, un juego de naipes.

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A Pablito Arana (*)

Con tres reyes de mano y un as… ya puedes querer lo que te enviden, ¿verdad, mocete? Pues, allá en Novedades, con “Mar de fondo” puedes echar, si quieres. ¡Órdago á todo!

E. López María

(*) Primer actor cómico. profesor de mus y elegante párroco de la “Cara del Pueblo”.»

 

En la zarzuela Carmen y Marieta (1907) aparecen las dedicatorias de los autores y una es de Eduardo Gallo, un amigo de Pablo y actor que participó en el estreno.

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«Al distinguidísimo primer actor y director D. Pablo Arana, sus afctis [?] [1]

Los autores (Murcia) 

Amigo Pablo te recomiendo esta obra que es de afecto. Tu verdadero amigo que te quiere.

Eduardo Gallo

Espresiones á Rosa… es mía – eh? San Felipe

[1 Probablemente se trata de la expresión “Sus afectísimos” que se usaba mucho en las cartas]

 

Otros ejemplos en la colección de zarzuelas del Instituto Ibero-americano son

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La chica del maestro, 1903

«A Pablo Arana: Ahí vá esa pobre chica. ¡Que la goces!

Pepe»

[José Jackson Veyán]

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Villa-Alegre, 1905

«A la primera escopeta de Europa Pablito Arana,

Los autores»

[Rafael Santa Ana, Juan Selva]

 

Fuentes utilizadas: